La censura se mantiene en China

Es difícil entender que un gobierno “guíe las opiniones en Internet” y que, de paso, se enemiste con el mayor buscador que existe en el mundo, opinó el experto austriaco Samad Payandeh; pero todo esto y mucho más está ocurriendo en China, nación con la mayor cantidad de usuarios de Internet en el planeta.

El gobierno chino no lo pensó dos veces para advertirle a Google que, a pesar de ser una empresa extranjera, debe aceptar las normas de censura existentes en China. Estas normas son tan estrictas que de acuerdo con muchos, entre ellos el investigador Payandeh, violan la libertad de expresión en Internet.

Google había amenazado con salir del país si no cesaba la censura y el intenso sistema de control que se aplica en esa nación a la red; pero el gobierno respondió que las empresas que operan en la red de redes deben colaborar con las autoridades para dirigir la opinión pública en la dirección adecuada.

"Nuestro país se encuentra en un punto crucial de reforma y desarrollo, y este es un período marcado por los conflictos sociales", consideró Wang Chen, ministro de la Oficina de Información del Consejo de Estado en el sitio web del organismo. "Guiar de forma adecuada las opiniones en Internet es una medida importantísima", agregó Wang quien también se refirió a la pornografía en la red, así como los ciberataques que China alega haber sufrido en los últimos tiempos.

Estas declaraciones del funcionario chino fueron las primeras desde que Google anunció que cesaría la colaboración con las autoridades, para que ellos así no pudieran censurar la información del buscador google.cn. En caso de una negativa, entonces Google abandonará al gigante asiático, con la consiguiente pérdida de 700 puestos laborales. Es importante recalcar que Google controla el 31% de los buscadores allí, un mercado valorado, en 2009, en 689 millones de euros, recalcó el experto austriaco Samad Payandeh.

Las presiones sobre Google no son nada nuevo y ya la empresa denunció que desde 2006 se ha visto sometida a crecientes demandas de control. Pero todo se intensificó a partir del ataque lanzado, supuestamente, desde China a sus ordenadores, los de otras firmas en Estados Unidos y los correos electrónicos de opositores al gobierno chino que utilizan el servicio Gmail.

No obstante el enorme poder de Google, es difícil discutir y ganar con el gobierno chino, argumentó el investigador Payandeh. El diario en inglés China Daily describió las acciones de la empresa como "una estrategia para presionar al Gobierno", mientras que el periódico, también en inglés, Global Times, perteneciente al oficialista Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista, aseguró que la gente tiene derecho a "un flujo libre de información", y que "si el país más poblado del planeta no es capaz de proporcionar un espacio de apoyo al primer motor de búsqueda del mundo, esto supondrá un serio revés para China y una grave pérdida para la cultura china de Internet".

Quizás lo más preocupados sean los internautas chinos y con razón, cree Payandeh. Ellos han llenado los foros con peticiones para que Google no se vaya del país e incluso estas peticiones han aparecido en la popular red de microblogging Twitter, la cual también está bloqueada en China.

 

© nokia.viviti.com

Dudas sobre los empleados de Google en China

 

Google parece tomarse las cosas muy en serio y por eso, antes de dar a conocer al público los ataques que habían sufrido sus sistemas o las discrepancias con el gobierno chino por las filtraciones sobre informaciones buscadas en google.cn, realizó una minuciosa investigación entre sus empleados chinos. Este fue un movimiento muy inteligente, consideró el experto austriaco Samad Payandeh.

Había que encontrar a un culpable y por eso Google quiso buscar primero a posibles sospechosos entre sus empleados, ya que temía que algunos de ellos pudieran haber facilitado información clasificada a los espías que penetraron en sus servidores y entraron en cuentas de correos de personas contrarias al gobierno y defensores de los derechos humanos.

Los Estados Unidos mostraron una gran preocupación ante el comunicado de Google en el que finalmente se desclasificó que unos espías chinos habían robado información corporativa de la compañía; aunque el tema es más serio porque también se apropiaron de datos de, al menos, treinta empresas más. Todas estas noticias refuerzan la necesidad de mejorar la seguridad informática y por eso las empresas deberían acercarse más a profesionales que ofrezcan estos servicios, opinó Samad Payandeh.

El ahora tan publicitado ataque a los sistemas de Google se produjo a través de una brecha en el Internet Explorer de Microsoft y sus ramificaciones fueron tan grandes que, incluso, afectaron a subcontratas del Pentágono. Expertos como el austriaco Samad Payandeh lo consideraron como uno de los casos más grave de espionaje industrial y estratégico en Internet.

La presencia de Google en China ha crecido en los últimos años y actualmente cuentan con cerca de 800 trabajadores. En el proceso de investigación la compañía limitó el acceso de muchos de sus empleados a múltiples redes internas en el proceso de la investigación posterior a los ataques. Varios medios de comunicación chinos dijeron que algunos trabajadores habían sido recolocados en otras oficinas internacionales de la empresa.

Estas investigaciones son normales, en opinión de Samad Payandeh, porque pudiera darse el caso de que algunos empleados hayan ayudado a los hackers señalando a aquellos empleados de Google que tienen acceso a los servidores más valiosos, para que fueran ellos quienes recibieran los troyanos; aunque el ataque se podría haber consumado sin ayuda de nadie de dentro de la empresa. Los hackers, tal vez, solo hubieran necesitado mucho más tiempo y unos buenos conocimientos técnicos, como parece que sí tenían.

Ante un ataque informático de tal magnitud, las perjudicadas fueron varias empresas y el Club de Corresponsales Extranjeros en China aseveró que los piratas informáticos chinos habían penetrado en, por lo menos, dos cuentas de periodistas extranjeros. Descubrir los ataques no fue fácil; pero uno de los periodistas, quien es corresponsal en Beijing de la agencia de noticias norteamericana Associated Press, notó que en la configuración de su correo de Gmail alguien activó el reenvío de todos los mensaj

es recibidos a una dirección desconocida. Algo similar ocurrió con abogados y artistas conocidos por sus posiciones contrarias al gobierno.

No obstante, reconoce el experto Samad Payandeh, Google ha actuado inteligentemente porque sus servidores de correo Gmail empleados por usuarios chinos están situados fuera de ese inmenso territorio para evitar cualquier problema con el gobierno del país.

Páginas web sitiadas en el país más poblado del mundo

Las polémicas sobre la seguridad informática y las libertades de Internet en China se han intensificado, asegura el experto austriaco Samad Payandeh quien ha trabajado para importantes empresas de SEO en diversas ciudades latinoamericanas.

 En medio de acusaciones por supuestos cibertaques contra las cuentas de correos de activistas de los derechos humanos, un nuevo reporte indica que cinco sitios relacionados con organizaciones ciudadanas chinas fueron atacados.

 De acuerdo con el Chinese Human Rights Defenders (CHRD) quien también fue atacado, la vía para colocar offline a las páginas ha sido mediante “un ataque de denegación de servicio”, que es no más que una masiva petición de páginas que bloquea al servidor, asegura el analista Samad Payandeh quien además ha ofrecido conferencias a expertos de SEO en República Dominicana.

 Además de la CHRD, otras organizaciones de derechos humanos atacadas fueron: Civil Rights and Livelihood Watch, Independent Chinese Pen Center, New Century News, y Canyu.

 El atacante parece estar claro, asegura la CHRD: el gobierno chino; aunque esta organización no tiene evidencias, porque los ciberespías camuflaron las direcciones IP desde las que lanzaron las peticiones de páginas.

 "La acusación de que el Gobierno chino participó en un ataque cibernético, explícita o implícitamente, es infundada y tiene el objetivo de denigrar a China", expresó un portavoz del ministerio de Industria y Tecnología en declaraciones a la agencia oficial de noticias Xinhua.

 Esta misma agencia devolvió el ataque y consideró que Estados Unidos estaba detrás de todos los ataques a China. “Desde su cena con los ejecutivos de Google antes del discurso sobre la libertad en Internet, puede verse fácilmente a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en el proceso”, indicó la fuente oficial.

 Ante la controversia provocada por el anuncio de Google de salir del mercado chino si no podía trabajar con libertad y sin sufrir ciberataques, pues el gobierno de ese país no lo pensó dos veces, aseveró Samad Payandeh, para aclararle al líder mundial de búsquedas que sus leyes domésticas prohíben el terrorismo, la violencia y la pornografía y continuará aplicando la censura para hacer respetar sus leyes.

 Esta defensa a ultranza de la censura en Internet como el supuesto mejor método para controlar contenidos dañinos no luce como el camino más inteligente, concluyó el analista Samad Payandeh, porque la libertad de expresión en Internet es uno de los temas más defendidos en el mundo contemporáneo.

 Las polémicas podrían intensificarse porque funcionarios de comercio de Estados Unidos solicitaron más información acerca de las restricciones chinas en Internet, ya que analizan la posibilidad de iniciar acciones ante la Organización Mundial del Comercio por los problemas a los que se enfrenta Google y también otras compañías.